A.L.M.A invita a su primera charla informativa de 2014

El Dr. Taragano es especialista en enfermedades neurodegenerativas y vicepresidente del Comité Científico de A.L.M.A.

Admás de especialista en enfermedades neurodegenerativas, Fernando Taragano es vicepresidente del Comité Científico de A.L.M.A.

Alzheimer y otras demencias: tratamiento, prevención y políticas públicas es el título de la primera charla informativa que A.L.M.A organiza este año. La exposición a cargo del neuropsiquiatra Fernando Taragano tendrá lugar el próximo martes 1º de abril en la sede porteña de la Asociación de Lucha contra el Mal de Alzheimer y Alteraciones Semejantes de la República Argentina: Lacarra 78, a la altura de Rivadavia 8800, en el barrio de Floresta.

Durante el encuentro, el Dr. Taragano explicará cómo prevenir el Alzheimer y otras demencias, cómo pueden tratarse estas enfermedades y cuáles son las políticas públicas implementadas para enfrentarlas/combatirlas. La charla está destinada a familiares de personas afectadas, profesionales de la salud, estudiantes, funcionarios de organizaciones públicas, responsables de ONGs entre otro público interesado en el tema.

La entrada es libre y gratuita.

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A.L.M.A ha sido mencionada en los siguientes posts de MA:
 De los pies a la cabeza
 Mes Mundial del Alzheimer
 Mes del Alzheimer, con el foco puesto en el cuidado
 Mes Mundial del Alzheimer. Agenda porteña
 Alzheimer para periodistas
 Tecnología y difusión, doble golpe anti-Alzheimer
 Es tiempo de actuar
 Los rostros de la demencia

El Dr. Taragano ha sido mencionado en los siguientes posts:
 Día Mundial del Alzheimer. Informe sobre cuidado a largo plazo
 El Alzheimer en pesos argentinos. Un intento de aproximación
 Más cerca de un test clave

La vida de un enfermo de Alzheimer, poca cosa para un fiscal estadounidense

La desorientación espacial puede costarle caro a un enfermo de Alzheimer.

La desorientación espacial puede costarle caro a un enfermo de Alzheimer.

Al poco tiempo de haber fallecido mi padre, varios vecinos se acercaron a mi madre o a mí para preguntarnos qué le había sucedido. Al término de nuestras síntesis, algunos recordaron haberlo visto deambular por el barrio y más de uno dijo haberlo acompañado hasta nuestro domicilio. Por algún motivo, recién entonces nos enteramos de esos episodios o, en otras palabras, nadie nos advirtió en su momento. Tampoco el propio Don Luis, siempre atento -mientras pudo- a minimizar/disimular los indicios de su Alzheimer.

A papá le gustaba levantarse temprano y salir a comprar el pan, “alguna facturita” y lo que mamá necesitara con carácter urgente para preparar el almuerzo y cena de cada día. Estábamos acostumbradas a que demorara en regresar porque siempre se quedaba charlando un rato con “las chicas de la panadería” y con los vecinos que cruzaba en la calle. Acaso por eso no nos dimos cuenta cuando empezó a tardar porque se perdía.

Tiempo atrás, una vecina nos contó cuánto la impresionó verlo empecinado en encontrar su casa en la vereda equivocada. Al parecer, a Don Bertoni le costó mucho entender que su edificio estaba ubicado en la cuadra siguiente.

Recordé todo esto después de conocer la decisión de la Justicia de Georgia, Estados Unidos, de no presentar cargos contra un hombre que mató a un enfermo de Alzheimer porque lo confundió con un asaltante. La noticia fue difundida entre fines de febrero y principios de marzo por el Huffington Post, el New York Times y el británico Daily Mail: los periódicos informaron que Joe Hendrix de 35 años disparó cuatro balazos contra Ronald Westbrook de 72, cuando lo sorprendió intentando ingresar a su casa (la de Hendrix) la madrugada del 27 de noviembre pasado.

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Alzheimer y visibilidad mediática. Por un (saludable) término medio

Cómo tienta la visibilidad mediática...

Cómo tienta la visibilidad mediática…

Entre el 19 y 20 de marzo pasados, gran parte de la prensa estadounidense replicó los datos principales del informe que la Alzheimer Association publicó en su sitio web. Entre ellos, la afirmación de que las mujeres mayores de sesenta años corren más riesgos de desarrollar olvido patológico que cáncer de mama llamó la atención de CNN y USA Today por ejemplo.

En el transcurso de las mismas 24 horas, Los Ángeles Times publicó la nota editorial “No podemos darnos el lujo de no invertir más dinero en la investigación sobre Alzheimer“. Por su parte, el Huffington Post difundió dos estudios: aquí, el de la Escuela de Medicina de Temple sobre una posible relación entre sueño y demencia y aquí, el de científicos de Harvard sobre la ausencia de la proteína REST en los enfermos de Alzheimer.

Activa desde el desarrollo fetal del cerebro, la mencionada proteína está programada para proteger a las neuronas añosas de los efectos tóxicos que provocan las proteínas anormales. De ahí la importancia del descubrimiento que también atrajo la atención de la cadena Fox News y del diario New York Times.

Impresiona un poco esta proliferación de contenidos periodísticos en tan corto tiempo. Algunos la imaginamos consecuencia del shock que habrá provocado el minucioso reporte de la Alz.org, circunscripto a los EE.UU (aquí, la versión completa). Entre ellos, que 5.2 millones de estadounidenses padecen Alzheimer, que la enfermedad se manifiesta en una persona nueva cada 67 segundos, que el Alzheimer es la sexta causa de muerte, que uno de cada tres mayores norteamericanos muere con Alzheimer, que este año el olvido patológico le costará unos 214 mil millones de dólares a la sociedad de ese país.

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Alzheimer, nueva carnada para la pesca electoral

Libération es uno de los diarios que cubrió el acto proselitista de Sarkozy.

Durante la primera quincena de marzo, la prensa estadounidense y los medios que la replican a nivel mundial les concedieron una amplia cobertura a dos anuncios relacionados con el olvido patológico: mientras el primero promete un nuevo test de sangre capaz de detectar la enfermedad dos o tres años antes de la aparición de los síntomas preliminares; el segundo advierte sobre la eventual inexactitud de las estadísticas oficiales que registran -y al parecer subestiman- la cantidad de muertes por Alzheimer.

Ante ambas noticias quien suscribe reacciona con los reparos habituales… Por eso, y para no repetirse, hace suyas las observaciones del blog bostoniano Daliy Dose sobre la necesidad de entender la nueva prueba sanguínea como otro paso adelante en la investigación científica, no como un hallazgo concluyente.

Por otra parte, cabe preguntar hasta qué punto podemos hablar de “muerte por Alzheimer” o, en otras palabras, hasta qué punto podemos afirmar que el Alzheimer “mata” a la par del cáncer o de un infarto (si sólo una autopsia cerebral confirma el diagnóstico de Alzheimer, ¿no es lógico que los médicos se resistan a indicar esta enfermedad en los certificados de defunción?).

Por la amplísima difusión que el periodismo les brinda a las revelaciones estadísticas y a las promesas científicas como la del test sanguíneo (o ésta sobre un estudio que podría anticipar el riesgo de demencia en hijos de enfermos), pasan desapercibidas noticias mucho menos rimbombantes, incluso aparentemente anodinas, que sin embargo resultan tanto o más interesantes.

Éste es el caso de la cobertura que la prensa francesa le dedicó a Nicolas Sarcozy luego de que el lunes pasado inaugurara un centro de investigación anti-Alzheimer en Niza. Si bien se limitan a cumplir con las reglas de la crónica de actos proselitisas (foto para la posteridad y declaraciones circunstanciales), los artículos en cuestión llaman la atención por lo que revelan: el ascendente protagonismo del Alzheimer en la agenda pública, algo que ya comentamos cuando nos referimos a esta Cumbre del G8.

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