Ocurrente aporte a la visibilidad cinematográfica de las demencias. Ojalá…

En 'La muerte de la luz', Nicolas Cage encarna a un agente de la CIA que combate el terrorismo y una demencia frontotemporal.

En ‘La muerte de la luz’, Nicolas Cage encarna a un agente de la CIA que combate el terrorismo y, por si fuera poco, una demencia frontotemporal.

Para los medios norteamericanos, Dying of the light es noticia por el escandalete que salió a la luz tras la presentación del primer trailer. En pocas palabras, la productora Grindstone empezó a promocionar la película como una obra de Paul Schrader (autor de la famosa Taxi driver) cuando en realidad el director abandonó el proyecto luego de que la compañía le impidiera editar el largometraje a sus anchas.

Mientras Schrader acusa a los productores de haber desvirtuado la ficción que él mismo escribió y filmó, la productora sostiene que el contrato la autoriza a meter mano en cualquiera instancia de producción, y a promocionar el producto final como mejor le parezca. El escandalete adquirió proporciones considerables porque los actores a cargo de los roles protagónicos -Nicolas Cage y Anton Yelchin- se solidarizaron con el indignado cineasta.

En cambio, la promoción de Dying of the light (cuyo estreno en los Estados Unidos está previsto para diciembre próximo) llamó la atención de quien suscribe por otra razón: el personaje principal es un agente veterano de la CIA que combate dos enemigos a la vez: un terrorista de la envergadura de Osama Bin Laden… y la demencia que acaban de diagnosticarle.

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Estudiar el Alzheimer en placas de Petri, ¿mejor que en ratas y en moscas?

El Alzheimer inicial, recreado en un disco de Petri.

Desde el domingo pasado, la prensa anglosajona le presta especial atención a la presentación de un sistema de cultivo neuronal humano que permitiría estudiar el Alzheimer con mayor precisión que con ratas y moscas de laboratorio condicionadas para tal fin. El artículo con las especificaciones de la novedad apareció antes de ayer en Nature, revista científica de prestigio que se tomó siete meses para evaluar y finalmente aprobar la publicación del documento firmado por Rudolph Tanzi, Doo Yeon Kim, Matthias Hebisch y otros dieciséis investigadores.

Según el resumen disponible en la versión online de Nature, las ratitas programadas genéticamente para desarrollar mutaciones típicas del Alzheimer “muestran una sinapsis inducida de beta-amiloide y déficits de memoria, pero no otros eventos patológicos clave de la enfermedad”, por ejemplo la constitución de ovillos neurofibrilares. En cambio, a través del cultivo de neuronas humanas, se habría conseguido “sintetizar con éxito la versión patológica de la placa beta-amiloide y de la proteína Tau” (protagonista de los mencionados ovillos).

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Programa terapéutico integral de 36 puntos. ¿El anticipo de una buena noticia?

Dale Bredesen, en declaraciones al canal de noticias KTLA5.

Dale Bredesen, en declaraciones al canal de noticias KTLA 5.

Reversión del deterioro cognitivo: nuevo programa terapéutico‘ se titula el trabajo que el neurólogo Dale Bredesen publicó el 27 de septiembre en la revista científica Aging, y que la prensa anglosajona empezó a difundir en general con prudencia*. Science Daily, responsable de la síntesis más completa, aclara que se trata de un “pequeño ensayo” (con diez personas) y que la terapia en cuestión revierte “la pérdida de memoria asociada a la enfermedad de Alzheimer”. Cuidado, a no confundir con la pretensión de revertir el Alzheimer per se.

La terapia implementada por este investigador del Mary Easton Center de la Universidad de California en Los Angeles y del Buck Institute for Research on Aging tardó entre tres y seis meses en empezar a revertir déficits de memoria en nueve de las diez personas tratadas. El resumen del paper indica que, de estos voluntarios, algunos presentaban “un deterioro de la memoria asociado a la enfermedad de Alzheimer; otros un MCI mnésico (deficiencia cognitiva de tipo amnésico) o subjetivo”.  El único caso que falló corresponde -atención- a un enfermo de Alzheimer que estaba transitando la última etapa de la enfermedad.

El resumen también cuenta que “seis pacientes debieron dejar de trabajar o tenían dificultades en el trabajo antes de someterse al estudio” y que luego “pudieron volver a trabajar o aumentaron su rendimiento laboral”. Por otra parte, el voluntario más veterano lleva dos años y medio mejorando de manera continua.

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El Alzheimer precoz y la alfombra roja de Hollywood

Pasaron siete años entre la publicación del libro y la realización de la película.

Julianne Moore y Alec Baldwin componen al matrimonio Howland en la adaptación cinematográfica del libro de Laura Genova.

- ¿Quién te dijo eso?, preguntó John.
- El Dr. Davis, un neurólogo del Hospital Mass.
- ¿Un neurólogo? ¿Cuándo?
- Hace diez días.

John desvió la mirada hacia la pared como revisando el estado de la pintura, mientras tocaba su anillo de casado. Alice contuvo la respiración y esperó que su marido volviera a mirarla. Quizás jamás volvería a mirarla de la misma manera. Quizás ella dejaría de respirar.

- Ese médico está equivocado, Ali.
- No…
- Vos estás bien.
- No… Olvido cosas.
- Todo el mundo olvida cosas. Este médico también me diagnosticaría Alzheimer porque nunca recuerdo dónde dejo mis anteojos.
- Los problemas que tengo van más allá de tus dificultades para encontrar tus anteojos.
- Está bien… Tenés olvidos… Pero también estás menopáusica, estás estresada, y es probable que la muerte de tu padre haya renovado tus miedos a perder a tu mamá y a Anne. Quizás estés deprimida.
- No estoy deprimida.
- ¿Cómo sabés? ¿Ahora sos médica clínica? Deberías haber consultado con tu médica de cabecera, no con un neurólogo.
- Ya lo hice.
- Contame qué te dijo exactamente.
- No me encontró deprimida ni menopáusica. En realidad no se mostró muy segura. Pensó que quizás me faltaba dormir bien. Me pidió que esperara y que volviera a verla en un par de meses.
- ¿Ves? No estás cuidándote lo suficiente. Eso es todo.
- Ella no es neuróloga, John. Duermo muy bien. Y eso fue en noviembre. Ya pasaron dos meses y no estoy mejorando. Al contrario.

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