El sueño de Samuel L. Jackson

Samuel L. Jackson se siente en condiciones de interpretar a un enfermo de Alzheimer de 91.

A los 65 años, Samuel L. Jackson se siente en condiciones de interpretar a un enfermo de Alzheimer de 91.

A principios de 2013, Samuel L. Jackson contestó el cuestionario “Mi vida secreta“, que The Independent elaboró para invitar a figuras públicas a mostrarse libres del glamour mediático. Ante la pregunta sobre sus planes para los siguientes cinco años, la estrella de Hollywood contestó: “Seguir vivo, filmar una película basada en The last days of Ptolemy Grey [novela de Walter Mosley] y juntar un montón de dinero para donarlo a alguna fundación de lucha contra el Alzheimer”. Al término de aquella especie de formulario, el diario británico anunció que el actor favorito de Quentin Tarantino sería anfitrión del Affinity Real Estate Shooting Stars Benefit 2013, torneo de golf organizado en las afueras de Londres para recaudar fondos con ese mismo objetivo solidario.

A propósito de aquel evento caritativo, Jackson le concedió esta entrevista al Channel 5 donde contó que estaba trabajando en el proyecto cinematográfico mencionado. En esa oportunidad el actor también reveló que su madre batalló contra el olvido patológico hasta que murió en noviembre de 2012. “Es muy difícil presenciar el avance de esta enfermedad en un ser querido tan vital, que estuvo tan presente en tu vida”, dijo.

Semanas o a lo sumo un mes después de la muerte de la madre de Samuel, las salas norteamericanas estrenaron Django sin cadenas, película de Tarantino donde el actor interpretó un rol secundario. En ese contexto de desembarco cinematográfico, Indiewire informó (aquí) que Jackson estaba encarando otros proyectos laborales, entre ellos la adaptación de la novela de Mosley, cuyos derechos de autor ya había comprado.

Según el mismo artículo, el actor había deslizado off the record que el rodaje empezaría en uno o dos años, y que Rodrigo García -hijo de Gabriel García Márquez- dirigiría el largometraje. El mismo Jackson encarnaría al protagonista Ptolemy Grey, enfermo de Alzheimer de 91 años dispuesto a inyectarse un fármaco no autorizado que revierte totalmente el deterioro mental pero que provoca la muerte en una semana. El hombre acepta la propuesta non sancta de un médico apenas conocido, porque quiere repasar su vida con la esperanza de poder reparar los errores cometidos.

Sigue leyendo

Mes/Día Mundial del Alzheimer. Nueva consigna ¿bomba?

Imaginemos el olvido patológico como una bomba que algún villano instaló en nuestra casa y que no conseguimos encontrar.

Imaginemos el olvido patológico como una bomba que algún villano instaló en nuestra casa.

Demencia: ¿podemos reducir el riesgo?” es la consigna que la Alzheimer’s Disease International eligió para la tercera edición del Mes Mundial del Alzheimer y el tradicional Día Internacional, 21 de septiembre. A partir de este slogan, la asociación con sede en Londres invita a pensar de qué manera podemos llevar una vida (más) saludable y así disminuir los factores de desequilibrio físico y psíquico que contribuyen a la aparición del olvido patológico.

Comer y dormir bien, evitar el sedentarismo, participar de actividades recreativas, reunirse con los seres queridos son los consejos que médicos, investigadores, voceros de asociaciones de familiares, periodistas repiten con frecuencia cuando hablan de prevención. Si bien nada garantiza que esta otra higiene personal nos inmunice contra el Alzheimer, existen indicios de que lo opuesto aumenta las chances de desarrollarlo.

La realidad es que, si comemos y descansamos mal, si no hacemos ejercicio, si abandonamos toda actividad social y/o cultural, si perdemos contacto con nuestros afectos, seguro terminaremos enfermos. No necesariamente de demencia.

Desde esta perspectiva, la Alzheimer’s Disease International eligió una consigna igualmente válida para las asociaciones de lucha contra la depresión, contra el infarto de corazón, contra los accidentes cerebro-vasculares, contra la diabetes, contra la obsesidad. Lejos de ser una novedad, esta falta de especificidad caracterizó las siguientes consignas anteriores de la ADI: el reclamo de un diagnóstico (cada vez más) temprano, la exigencia de una mayor colaboración por parte de los Estados y del sector privado, la convocatoria a realizar un esfuerzo de concientización que reduzca el fenómeno de estigmatización.

Sigue leyendo

Ensayos clínicos anti-Alzheimer. Tasa del fracaso en los Estados Unidos

En los Estados Unidos, la tasa de éxito de los ensayos con drogas anti-Alzheimer es del 0.4%

La tasa del fracaso.

“Ensayos farmacológicos contra el Alzheimer: pocos candidatos, fracasos frecuentes” se titula el estudio que el Centro Lou Ruvo de Cleveland y la Escuela de Medicina Osteopática de la Universidad Touro de Nevada publicaron ayer jueves en el sitio Alzheimer’s Research & Therapy. La prensa anglosajona empezó a difundirlo enseguida, con tono más o menos alarmista según el medio: “Fracasa el 99.6 por ciento de las pruebas farmacológicas contra el Alzheimer, dicen los expertos” anunció Fox News; “Baja en los ensayos contra el Alzheimer”, atemperó la BBC.

La síntesis del estudio explica que los investigadores recurrieron al sitio del gobierno de los Estados Unidos Clinical Trials (Ensayos Clínicos) para compilar una base de datos de todos los ensayos farmacológicos realizados entre 2002 y 2012 en ese país. Los ordenaron por patrocinadores, establecimiento donde fueron realizados, mecanismos de acción, duración de las pruebas, cantidad de pacientes requerida, tasa de éxito según grado de avance en las tres fases del test clínico de rigor*.

Esta clasificación reveló que, durante los diez años analizados, se realizaron 413 ensayos con drogas anti-Alzheimer en territorio norteamericano. 124 se quedaron en la fase clínica n° 1; 206 en la fase 2; sólo 83 alcanzaron la fase 3. El 78% fue patrocinado por compañías farmacéuticas. También se constató que Estados Unidos es el país que más ensayos realiza, pero sigue siendo superior la cantidad de ensayos realizados en el resto del mundo.

Los autores del estudio consideraron fallidos aquellos ensayos que no revelaron diferencias entre el accionar de la droga nueva y un placebo, y aquéllos cuyos efectos secundarios son demasiado graves como para continuar. A partir de esta definición, encontraron que -en la misma década seleccionada- la vasta mayoría de las drogas fracasó en alguna de las tres fases del test.

Sigue leyendo

Estrategias para reclamar más inversión en campañas de concientización. ¿El fin justifica los medios?

A Nicolás Maquiavelo suele atribuírsele la frase 'El fin justifica los medios".

A Nicolás Maquiavelo suele atribuírsele la famosa frase ‘El fin justifica los medios”.

“Cerca del 60 por ciento de la gente en el mundo cree equivocadamente que la enfermedad de Alzheimer es un proceso típico del envejecimiento”. Con este título, la Alzheimer’s Association de los Estados Unidos presentó el jueves antepasado en su sitio web los resultados de la encuesta que le encargó a Abt SRBI en el marco del Mes de la Concientización sobre Alzheimer y Cerebro. Sin dudas impactante, la confusión endilgada a más de la mitad de la población mundial parece validar el reclamo de más inversión (pública, privada) en la elaboración de campañas de prensa destinadas a informar y a conseguir un mayor compromiso ciudadano en la lucha contra el olvido patológico. Sin embargo, cierto sentido común primero y la lectura de las características metodológicas del sondeo después revelan la escasa rigurosidad del muestreo. Cabe preguntar entonces hasta qué punto vale manipular la realidad en nombre de una causa (a priori) noble. En palabras más trilladas, ¿hasta qué punto el fin justifica los medios?

Empecemos por la generalización más obvia… El título menciona a “la gente en el mundo” pero el segundo párrafo de la gacetilla precisa que la encuesta fue realizada en Australia, Brasil, Canadá, China, Dinamarca, Alemania, Japón, India, México, Nigeria, Arabia Saudita y Reino Unido. Por si hiciera falta, vale señalar que la extensión y la complejidad del “mundo” son irreductibles a estos doce países, más allá de la capacidad de representación global que les adjudique la opinión pública estadounidense.

Repasemos los resultados publicados…

Entre los encuestados, un 59 por ciento entiende que el Alzheimer es típico de la vejez; un 40 por ciento, que no se trata de una enfermedad mortal; un 37 por ciento, que sólo corren riesgo de sucumbir las personas con algún antecedente familiar.

 La creencia de que el Alzheimer es un proceso típico de la vejez se encuentra especialmente difundida entre los encuestados de la India (84 por ciento), de Arabia Saudita (81 por ciento) y de China (80 por ciento).

 En cambio el Reino Unido y México parecen ser los países más proclives a distinguir entre Alzheimer y vejez (un 62 por ciento de los encuestados en ambos casos). No obstante, un 37 por ciento de los encuestados británicos y un 38 por ciento de los encuestados mexicanos se mostraron mal informados.

 Más de la mitad de las personas encuestadas en Alemania (56 por ciento), México (55 por ciento) y Brasil (53 por ciento) no reconocieron al Alzheimer como enfermedad fatal.

Sigue leyendo