“Cuidate del Alzheimer”

Anoche tuve uno de esos sueños que me transportan al pasado. En algún momento de estos viajes oníricos en el tiempo, mi yo adulto se topa -a veces intercambia alguna palabra- con la niña o adolescente que fui.

En esta ocasión estaba de visita en casa de mis padres. En una suerte de recorrido preliminar, la encontraba a mi madre corrigiendo los exámenes de sus alumnos en la cocina, y luego veía a mi versión púber durmiendo en la cama de mi cuarto. Por último cruzaba el pasillo del departamento y me detenía delante de la puerta cerrada de la habitación matrimonial.

Sentí un fuerte dolor en el estómago. Mi cabeza repetía “por favor que esté sano, por favor que esté sano, por favor que esté sano”. La puerta se abrió en cámara lenta como en una película de suspenso; de a poco fue mostrando la figura de mi padre, paradito, a la espera del saludo inminente.

Don Luis estaba radiante, con la sonrisa típica de sus años lúcidos. Nos fundimos en un abrazo prolongado. Justo antes de despertar, alcancé a susurrarle entre sollozos: “papá, cuidate del Alzheimer, te extraño tanto”.

16 pensamientos en ““Cuidate del Alzheimer”

  1. Maravilloso relato de tu sueño. Eriza mi piel.

    Cada mañana cuando despierto a mamá y me saluda y mira aún con ojos picarones y me pide permiso para seguir remoloneado, tomo fuerzas para seguir adelante.

    Maria, la enfermedad de tu papá no fue en vano. Te dejó una misión que estás cumpliendo más que bien.

    Muchos cariños.

  2. Diana… Gracias por tus palabras: me emocionan mucho.

    Sin dudas, la mirada de nuestros seres queridos siempre nos dan fuerzas. Tu mamá, mi papá y todos las víctimas de Alzheimer están presentes más allá del olvido patológico: la enfermedad recula cada vez que los ayudamos, los acompañamos, los pensamos, los recordamos, los soñamos.

    Gracias por ser fiel lectora de este blog. Un abrazo grande para vos.

  3. No María, no me has entristecido, me has emocionado. Tu sueño refleja lo que, creo, la mayoría de nosotros siente durante el transcurso de esta enfermedad: rogar (al principio) porque los médicos se hayan equivocado y pedir por favor nuestro familiar esté sano, luego comenzar a extrañarlos (aun estando vivos) y añorar un abrazo que ya no nos pueden dar.

  4. Tenés mucha razón, Norma: uno empieza a extrañarlos antes de que fallezcan. El Alzheimer es una de las pocas enfermedades que se lleva a nuestros seres queridos antes que la propia muerte.
    Otro abrazo. Y de nuevo, gracias por tus afectuosas palabras.

  5. Totalmente de acuerdo con Norma. No nos has entristecido, nos has emocionado. Además, ya sabes María, que siempre me veo muy reflejado en esos sentimientos y situaciones, porque las he sentido iguales o parecidas.

    Y ahora mismo lo vuelvo a vivir de cerca, porque un tio mio esta e fase terminal de esta enfermedad.

  6. Por más tiempo que haya pasado, el haber sostenido a un familiar querido con Alzheimer es unacicatriz que no cierra nunca…. Acabo de ver la película “La separación”, y me estremece la globalización de sentimientos y situaciones…. Un beso.

  7. La separación es una gran película, Stella (dicho sea de paso, este blog la mencionó en uno, dos posts). Ofrece uno de los mejores retratos cinematográficos del Alzheimer aún cuando la enfermedad no es el tema principal del film.
    Un beso para vos.

  8. María, aún hoy sigo visitando tu blog, el cual me ayudó mucho durante el transcurso de la enfermidd de mi querido padre, me ayudó a mí y ami familia y por ende yo pude tambien poner un granito de arena para otros.

    Ya han pasado 5 años desde la partida de mi padre y aún tengo esa sensacón de querer verlo todos los días, aún lo hago en mis sueños a veces lo sueño con su enfermedad y otras veces, lo sueño en pplenitud, pero aún habiendo pasado estos 5 años lo veo y lo siento en cada lugar, rincón, canción, olor o alguna palabra que me retrotrae en el tiempo con unas inmess ganas de tomarlo de la mano y mirarnos como lo hice durante su enfermdad, en que nos mirábamos sin decir una palbra pero nos decíamos todo.

    María siempre agradecida por cada uno de tus post y por permitirnos entrar en él.

    Lucila

  9. Gracias a vos, Lucila, por tus conmovedoras palabras. Me reconforta saber que el blog sigue acompañándote e invitándote a seguir compartiendo tu experiencia con el Alzheimer de tu papá. Gracias por eso también.

  10. Que cosas increíbles que tienen los sueños. Como uno puede acercarse y tener un contacto, aunque más no sea onírico, con las personas que ya no están y hablarles y tocarlos. Yo sueño mucho con mi papá, aunque la mayoría de las veces son imágenes difusas y no tan claras como el sueño que describís.
    Una compañera de trabajo, que cree mucho en la espiritualidad del ser y en la desencarnación (en lugar de hablar de la muerte), me dijo que si uno sueña con alguien que ya no está es porque esa persona ya no tiene ataduras, es libre desde todo punto de vista.
    Hermoso post, María. Me hace pensar cuanto necesito y cuanto extraño yo a mi papá.
    Beso.

  11. Ariel… Qué lindo leerte por acá.

    A mí también me sorprende la nitidez sensorial que a veces experimentamos en los sueños. Podemos percibir aromas, temperaturas, y en ocasiones el apretón de un abrazo, la calidez de un beso.

    Ojalá tu compañera de trabajo tenga razón y nuestros muertos estén libres de toda atadura. Pero eso sí: que no dejen de querernos.

    Gracias por darte una vuela por MaldeAlzheimer. Un abrazo.

  12. Que hermoso espacio de lectura…como un cable a tierra..lloro con cada lectura…pero es Mi MOMENTO Mi ESPACIO para identificarme…lo felicito

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s