El Alzheimer en pesos argentinos. Un intento de aproximación

Impacto económico de la enfermedad de Alzheimer” se llama el trabajo de investigación que Fernando Taragano, Raúl Arizaga, Judith Butman, Diego Sarasola, Cecilia Serrano entre otros médicos publicaron en la Revista Neurológica Argentina nueve años atrás, y que formó parte del Programa de Formación en Demencias 2001-2002 auspiciado por la entonces Secretaría de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Al menos en la Web, éste es uno de los informes más rigurosos sobre los costos que enfrentamos los familiares de víctimas del olvido patológico en el país.

Las observaciones y conclusiones se desprenden del estudio de setenta y dos pacientes porteños (37 mujeres, 35 hombres, 75 años en promedio, atendidos en instituciones públicas y privadas) y su entorno. Este universo acotado permitió calcular -en ese entonces- un costo global anual de la atención médica: 11.698 pesos para los enfermos institucionalizados; 8.069 pesos para quienes seguían viviendo en alguna casa (la suya propia o la de algún pariente).

Los autores del documento académico también señalaron que la atención médica directa costaba unas 3.5 veces más en las personas internadas. Por otra parte, a los pacientes leves les correspondía un costo total anual de 6.739 pesos y a los severos, una cantidad anual de 9.539 pesos.

En abril de 2011, el diario El Cronista se refirió (aquí) a la “estampida de precios” del 370% “desde la salida de la Convertibilidad”. Asumiendo la veracidad de esta proyección, podemos suponer que actualmente el costo global anual de la atención médica rondaría los 43.200 pesos en el caso de los enfermos institucionalizados, y arañaría los 30.000 pesos en el caso de los no institucionalizados.

Por otra parte, a los pacientes leves les correspondería un costo total anual de casi 25.000 pesos y a los severos, más de 35.200 pesos.

Al margen de la pertinencia de estas cifras (las del informe elaborado en 2002 remiten a un universo con baja representatividad y además perdieron vigencia; los cálculos que improvisó este blog arrastran la parcialidad de los números originales y dependen de un valor inflacionario discutible), interesa subrayar la importancia de este tipo de estudios, que convendría realizar cada dos, cinco, diez años. Por lo pronto, los costos que conlleva el tratamiento y cuidado de un enfermo con Alzheimer ilustran la envergadura económica del “problema sanitario mayor” que los doctores Taragano, Arizaga, Butman, Sarasola, Serrano ya señalaban una década atrás.

4 pensamientos en “El Alzheimer en pesos argentinos. Un intento de aproximación

  1. Hola, buenas noches! Me parece interesantísimo el tema del costo económico de la enfermedad de Alzheimer. En realidad, el costo médico es el que menos siente el paciente o su familia, si existe una obra social o una pre-paga. Pero si consideramos el costo de las instituciones especializadas, las cuidadoras, el sueldo del familiar que deja de trabajar para coordinar ese cuidado, tendríamos un panorama bien realista de lo que a cualquiera le puede tocar.

    Yo intento hacer un cálculo en base al valor de las propiedades…es decir, cuántas propiedades hacen falta para que una persona pueda solventar esa enfermedad, porque a falta de ingresos, jubilaciones o rentas altas, lo que más preserva el valor del dinero, son los bienes inmobiliarios. Y hay instituciones que las aceptan como forma de pago.

    Cordialmente
    Stella

  2. ¡Stella! Por algún motivo el sistema automático de moderación descartó tu comentario como spam. Me disculpo por rescatarlo recién ahora.

    Es una buena referencia la del valor inmobiliario. Lo que no sabía es que algunas instituciones aceptan bienes inmuebles como forma de pago.

    Muchas gracias por el aporte. Saludos cordiales.

  3. Hola, María, a veces yo cometo errores cuando escribo en algún lado… suelo no clickeo “Publicar”. Con este comentario debe haber pasado algo así….

    Generalmente son Asociaciones sin fines de lucro. Hay mucho pudor con este tema, pero si la Institución va reafirmando su transparencia y confiabilidad, no me parece un mal recurso, sobre todo para la gente sin herederos forzosos. Elevé un proyecto en un Hospital de excelencia de la zona en que vivo, pero no me responden. Será cuestión de seguir insistiendo…

    A principios de julio me invitaron a dar un Taller sobre Desarrollos Inmobiliarios para Adultos Mayores, en la Cámara Inmobiliaria. Prometí invitarte formalmente y luego vino el torbellino y no envié ninguna invitación (mil disculpas!). Aunque el interés del desarrollador está principalmente centrado en los Adultos mayores válidos (siguiendo la tendencia internacional), es inevitable que salga el tema del Alzheimer. Invitamos al director de un Instituto especializado en Alzheimer (y de otra residencia), y fue muy movilizador el encuentro.

    Por supuesto que estamos en pañales tamaño grande en cuanto al modo de abordar la enfermedad, pero abriendo estos espacios de debate se va instalando el tema…. Quién más, quién menos, todos vamos teniendo algún familiar, pariente o vecino que lo padece, y la gente empieza a preguntarse: ¿y si me pasa a mí?

    Un beso
    Stella

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