Reserva cognitiva, ¿parte del problema?

En el taller de actualización que la Fundación FLENI brindó en la Ciudad de Buenos Aires hace justo un mes, el Jefe de Neurología Cognitiva Ricardo Allegri y la Jefa de Neuropsicología Liliana Sabe destacaron el rol de la denominada “reserva cognitiva” a la hora de combatir el avance del mal de Alzheimer. Tres años antes, la española Yolanda Vecilla Bravo publicó esta interesante tesis sobre la misma variable que, si bien “contribuye a tolerar mejor los efectos de la demencia”, parece terminar convirtiéndose en parte del problema.

El artículo académico distingue entre “reserva cognitiva” (Re Co) y “cerebral” (Re Ce). La primera engloba “habilidades psicológicas, fruto de la experiencia a lo largo de la vida”, como el trabajo y la educación: la Re Co es más alta en personas con gran demanda intelectual (tanto en sus trabajos como en sus momentos recreativos), con alto grado de actividad física durante la infancia, con un buen desarrollo de las relaciones sociales (numerosas y/o de calidad) entre otras características.

La reserva cognitiva dependería entonces del desarrollo de la inteligencia potencial, de la capacidad adaptativa del sujeto, de su eficiencia y flexibilidad para resolver distintos tipos de problema. En cambio, la reserva cerebral se define por factores biológicos innatos (tamaño del cerebro, cantidad de neuronas, densidad sináptica, enfermedades hereditarias) que conforman un tejido cerebral más o menos plástico.

La autora de la tesis aclara que ambas reservas se encuentran “intrínsecamente unidas” por un vínculo de reciprocidad “cuyo origen o principio es bastante borroso”. La interactuación es “palpable”: así como puede aumentar la cantidad de neuronas e incluso la densidad sináptica, una mayor Re Co también encuentra su límite o techo en las cualidades innatas que posee la Re Ce.

Según Vecilla Bravo, “la teoría de la reserva cognitiva explica que una educación superior y una ocupación laboral elevada son factores de protección contra la expresión clínica del Alzheimer, pero nunca contra el daño neuronal” derivado del olvido patológico. Dicho de otro modo, el nivel de reserva cognitiva incide en la manifestación -más temprana o más tardía- de los síntomas de la enfermedad.

Es cierto que una adecuada estimulación intelectual mantiene en forma a la reserva cognitiva, y por lo tanto retarda la aparición sintomatológica del Alzheimer. Pero el problema es que, en el paciente con alta Re Co, los síntomas terminan irrumpiendo cuando el daño cerebral está más avanzado que en alguien con menos Re Co: en esta instancia la reserva cognitiva se queda sin sustrato biológico (porque la Re Ce es mínima), y entonces la enfermedad se desarrolla mucho más rápido.

Dicho de otro modo, en estadíos tempranos del Alzheimer, los enfermos con alta Re Co presentan un daño cerebral asintomático porque sus recursos neuronales y habilidades cognitivas compensan o disimulan el deterioro. En cambio, en esta misma instancia, una persona con baja Re Co manifiesta una sintomatología clínica evidente que, sin embargo, seguirá un curso más estable o menos abrupto.

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PD. El fotomontaje que ilustra este post fue extraído de “Los crucigramas y el Alzheimer”, artículo de Juan Gerardo Martínez Borrayo que la Revista Replicante publicó en marzo pasado, y que también relativiza las apuestas a la reserva cognitiva.

2 pensamientos en “Reserva cognitiva, ¿parte del problema?

  1. Estuve leyendo detenidamente este artículo y a pesar de no dominar nada de Re Co y Re Ce con la experiencia de campo que he podido adquirir en mis larga vida coincido con lo expresado en el mismo.

    He vivenciado casos de profesoras de matemáticas o historia en las cuales su enfermedad pareció que se evidenció y desarrolló muy rápido.

    Mamá por ahora parece que se mantuviese en el mismo estadio que cuando le diagnosticaron Alzheimer, es decir que el curso de la enfermedad no es tan abrupto.

    Por supuesto que uno diariamente trata de estimular algunas Re Co. Con las Re Ce los cuidadores es muy poco lo que podemos hacer.

    Esta es solamente el parecer de alguien que no tiene más que sentido común porque su profesión no tiene punto de contacto con carreras humanísticas ni de la salud.

  2. Estimada Diana, creo que la experiencia de campo enseña tanto como (a veces más que) los estudios de laboratorio y la teoría… Lo de la reserva cognitiva siempre me llamó la atención por esa aparente contradicción entre cierta condición para retardar el avance del Alzheimer y la virulencia con la que la enfermedad irrumpe sorpresivamente en pacientes con una Re Co alta.

    Evidentemente, el olvido patológico actúa de manera perversa por donde se lo mire…

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