¿El Estado argentino empieza a reconocer el maltrato en los geriátricos?

El jueves y viernes de la semana pasada asistí al Congreso Internacional sobre Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes que el Ministerio Público de la Defensa organizó en la Ciudad de Buenos Aires. Entre los aspectos más destacados de estas jornadas de reflexión y concientización, hubo uno que justifica la mención de dicho evento en nuestro blog: la intención de denunciar y combatir el ejercicio de violencia institucional no sólo en los ámbitos donde el periodismo suele poner el ojo -es decir, en comisarías, cárceles, hogares de menores- sino en los espacios menos denunciados: centros de rehabilitación de adicciones, psiquiátricos, geriátricos.

Esta suerte de ‘extensión territorial’ puede resultarle una exageración a alguien sin experiencia en el recorrido de hogares especializados para elegir uno donde internar a un ser querido con Alzheimer. A este desconocimiento se suma la creencia de que la tortura se reduce a la aplicación de una picana eléctrica, de golpes de puño y/o del submarino seco para interrogar y/o castigar a alguien detenido.

No sólo en nuestro país, los geriátricos admiten prácticas nocivas tan naturalizadas que indignan poco. Por ejemplo la costumbre de atar a una silla o cama a los pacientes más inquietos*, o de subalimentar a todos en general para abaratar costos (cuando no se les sirve comida en mal estado), o de darles algún coscorrón ocasional para enfrentar algún episodio de excitación inmanejable.

Tampoco faltan las denuncias por golpes reiterados. Cuando esto sucede en geriátricos truchos, la responsabilidad del Estado es mayor, dado que evidentemente no controla -mucho menos previene y sanciona- la proliferación de establecimientos transgresores de la normativa vigente.

La sola reclusión en un espacio administrado por personas con una autoridad que los internos no tienen (y más bien padecen), conforma un cuadro de situación favorable al ejercicio de violencia institucional. Dicho de otro modo, la simetría de poder que existe en estos lugares supone una puerta abierta a la tentación de maltrato.

En principio, resulta alentador que el mismo Estado empiece a reconocer/debatir un problema silenciado, en el mejor caso visibilizado sólo cuando se relaciona con el análisis de cierta metodología penitenciaria y policial. Quizás el próximo paso consista en convocar, no sólo a académicos, funcionarios e integrantes de ONGs especializados en Derechos Humanos, sino a profesionales de la salud y a funcionarios de los Ministerios competentes capaces de admitir -y buscar la forma de combatir- el maltrato sistemático en hospitales, neuropsiquiátricos, geriátricos.

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* Según el informe que el diario El Mundo publicó en abril del año pasado, uno de cada cinco ancianos residentes en geriátricos catalanes vive siempre atado.

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24 pensamientos en “¿El Estado argentino empieza a reconocer el maltrato en los geriátricos?

  1. El maltrato en los geriátricos es un tema urticante y más que preocupante.
    Cada día me ocupo más desde mi pequeño lugar para observar que en el lugar donde hoy cuidan a mamá todos actúen con la conmiseración que los abuelos se merecen.

    Una forma de combatir el posible maltrato es que los familiares tengan libre acceso a los hogares y a todo el establecimiento, durante todo el día y puedan interactuar con todos los abuelos. De esa forma, yo al menos me siento hija de muchas abuelas y abuelos y cuando llego en horario de la comida ayudo a darles de comer en la boca a quien lo necesite o colaboro llevando platos a la mesa. También me quedo cuando llega el horario de ir acostando a uno por uno.

    María, lamentablemente soy escéptica en cuanto a lo que puede hacer el Estado. El verdadero control, el cuerpo a cuerpo sólo lo podemos hacer quienes “estamos”, quienes pasamos tiempo con ellos, quienes tenemos los ojos y oídos atentos. Los que somos la voz de quienes por distintos motivos ya la tienen inaudible. Trucho o no trucho muchas veces puede depender de un simple papel que extiende un organismo competente y esto no significa que la atención de uno u otro sea mejor o peor en cuanto al nivel humano.

    Tema pacientes atados: Algunos abuelos necesitan estar sujetos con alguna tira a la silla y me ocupé de observar que pasaba apenas los desatan. El caso particular que narro sucede diariamente. Un abuelo de unos 80 kilos de peso y que no tiene estabilidad tiene una cuidadora especial hasta las 20 hs. Apenas se ve solo y desatado se levanta y trastabillándose termina mal apoyado en lo primero que encuentra y saltamos todos para agarrarlo. Me pregunto que haría yo en mi casa con un familiar en esas condiciones. Lo dejaría que se quebrase o se rompiese la cabeza o lo ataría.

  2. Muchas gracias por el aporte, Diana…

    Como bien decís, es muy importante elegir un geriátrico que admita visitas sin restricciones para que los familiares podamos controlar que la asistencia a los pacientes se desarrolle en las mejores condiciones. Esto no debería, sin embargo, eximir al Estado de sus obligaciones a la hora de cumplir y hacer cumplir las leyes vigentes (y de esta manera velar por el bienestar y la seguridad de los ciudadanos). Es cierto que en la práctica falta mucho por hacer/mejorar en este sentido pero me resulta alentador una convocatoria como la del congreso mencionado: la considero una “punta” esperanzadora.

    El tema de los pacientes atados es complejo. Puedo entenderlo en un caso como el que describís pero, en los dos geriátricos donde estuvo internado mi padre y en otros que visité, he sido testigo de prácticas abusivas: a veces los dueños de estos hogares parecen indicar la sujeción en cualquier circunstancias antes que contratar a (más) personal idóneo, capaz de lidiar con episodios de descontrol en pacientes que, tranquilos, no necesitan ser sometidos a esta alternativa.

    Un abrazo.

  3. SOY ASISTENTE GERONTOLOGICO . EN LOS GERIATRICOS HAY MUCHA GENTE SIN FORMACIÓN POR ESO SUCEDE ESO DEL MALTRATO .. NO TIENEN VOCACIÓN DE SERVICIO NO SABEN LO QUE ES UN PACIENTE CON ALZHEIRMER . . SI EN LOS GERIATRICOS HUBIERA GENTE FORMADA NO PASARIA ESO .ES TODA GENTE QUE DICE CUIDO ABUELOS NO ES ASÍ I SON ADULTOS MAYORES Y PARA ESO HAY QUE FORMARSE . CONTROLEN A LOS GERIATRICOS PARA VER QUE CLASE DE PERSONAL TIENEN . Y SI TIENEN TITULO OFICIAL Y ESTAN INCRIPTOS EN EL GOBIERNO DE LA CIUDAD .

  4. quien investiga los geriatricos?? por querer sacar a mi madre de un geriatrico, me prohibierion la entrada, y encerraron a mi madre privandola de libertad, tuve que recurrir a la policia para poder sacarla,sin antes recibir varios golpes por la espalda en la cabeza, estoy operada de un tumor de mama,vi gente atada con problemas mentales, los sientan sobre sillas( caños) que le sacan los hacientos y respaldos,para ponelos sobre el inodoro,como baño portatil,a los familiares nos hacian sentar en el suelo, el crudo invierno sin calefaccion, con garrafas, con perdidas de gas, con estufas electricas y cales por el piso,y el maltrato y amenazas son terribles, no son formados para tal fin, ni enfermeros, ni medicos entran, las moscas, cucarachas, aguas servidas, una falta de higiene total y ???? por favor, donde se puede recurrir???? si alguien puede darme direccion y telefono.muchas gracias y hay muchos en mi localidad.por favor vengan a investigar.mi correo,takata@live.com.ar

  5. No sé dónde vivís, Luz de Luna. Independientemente de tu respuesta deberías acercarte a algún servicio de asesoramiento legal para ver cómo encarar de la mejor manera una denuncia, incluso penal.
    Saludos.

  6. A mi madre no la vestian correctamente, le robaron la ropa, no le cambiaban los pañales, no le daban de comer, la mataron de frío, le dio una neumonía y falleció. Piensan en los billetes, los abuelos son una cosa, un objeto para ganar dinero. Los encargados de estos establecimientos son frios y calculadores, verdaderamente inhumanos, algunos son criminales. Los viejos en casa con sus hijos, nada nada de geriátricos. Mandar a un viejo a un geriátrico es como llevarlo al matadero

  7. Los hogares deben tener personal formdo como enfermeros profesionales? Donde puedo obtener las condiciones que debe cumplir un geriatrico? En el que esta mi mama no hay personal con formacion, me llama la atencion que no realicen inspecciones ni nada por parte de quien otorga las habilitaciones

  8. Meli Valladares, locutora de radio y colaboradora en diferentes medios de comunicación, intervino en el programa La Trapera de Radio San Borondón para denunciar el trato vejatorio que se dispensa a nuestros mayores en muchos centros de atención especializada y explicó que tras ver en las cadenas de televisión locales de Tenerife cómo era la residencia del Padre Antonio decidió llevar a su madre con la expectativa de que allí estuviera muy bien atendida en el tramo final de su vida y dijo que tras un tiempo empezó a preocuparse por el hecho de que no dejaban pasar a los familiares a las habitaciones de los residentes, sino que tenían que verlos en salas de visita o en los pasillos.

    Meli Valladares dijo que un día que fue a visitar a su madre no la encontró con el resto de residentes y tampoco encontró a nadie que pudiera decirle dónde estaba, por lo que decidió buscarla por el centro hasta que escuchó los lamentos de una señora que enseguida identificó como su madre, tras seguir la petición de ayuda de su madre llegó hasta ella y el mundo se le vino encima cuando la vio acostada, completamente inmovilizada.

    Tras indicar que tiene conocimiento en medicina, dijo que cuando vio a su madre en aquellas circunstancias “me quedé muerta”, para añadir que cuando destapó a su madre comprobó que estaba en muy mal estado, “podrida” se podría decir, completamente sucia porque la “mierda le llegaba a la espalda” porque tenía gastroenteritis y la habían abandonado en esas circunstancias, a lo que se debe sumar que en aquella habitación había otra señora, completamente forrada “que no sé si estaba viva” porque no decía nada.

    Denuncia también que la habitación carecía de toda comodidad y de las cosas que sin embargo se anunciaban en los medios, porque ni tenía televisión para que su madre se entretuviera, además de que el timbre para pedir ayuda estaba situado de forma que prácticamente un enfermo o una persona mayor no pudieran llegar a él y, tras decir que serían en torno a las 15:00 horas cuando esto sucedió, señala que tras tocar el timbre en varias ocasiones y ver que nadie iba a la habitación su madre le dijo que ella estaba gritando desde las 7 de la mañana y nadie se había personado allí.

    Sostiene que cuando encontró a una trabajadora del centro le recriminó la situación en la que se encontraba su madre y le exigió que fueran inmediatamente a bañarla, sin que le hicieran caso alguno hasta que tres horas más tarde su enfado le hizo que le dijera que estaban actuando de manera criminal con su madre, tras los que la bañaron, pero comprobó que su madre tenía úlceras abiertas.

    Valladares asegura que otro día que fue de visita a dicho centro tampoco vio a su madre, por lo que decidió buscarla nuevamente hasta que la encontró en una habitación, acostada, con un yogur en la mesa sin abrir, pero le llamó la atención que su madre trataba de esconderse cuando iba a darle una cucharadita de yogur y vio cómo su brazo estaba completamente morado, y dada su experiencia sanitaria supo inmediatamente que esa situación no estaba producida por una caída, sino por pellizcones y golpes, maltrato en una palabra.

    Ante su reacción, su madre le rogó para que no dijera nada atemorizada por el hecho de que pudieran adoptar represalias contra ella, tras lo que le contó que la tenían atemorizada con tomar medidas contra ella si hablaba, que no paraban de insultarla si se ensuciaba y que le dispensaban un trato inhumano, lo que hizo que pusiera el grito en el cielo cuando encontró a dos trabajadoras a quienes les pidió explicaciones por las lesiones vasculares que le habían provocado a su madre.

    En este sentido, explicó que su madre finalmente la explicó la verdad de todo, que consistía en que los cuidadores le golpeaban en los brazos para reñirla porque como todas las personas mayores a veces protestaba, pero es que además la dejaban caer a suelo y tras levantarla a la fuerza la amenazaban con dejarla caer nuevamente si abría la boca y añadió que tras muchos intentos por ver al Padre Antonio, sin éxito alguno, quiso llamar a la policía de Puerto de la Cruz con el objetivo de que levantara acta de lo sucedido, pero las trabajadoras del centro le pidieron por favor que no lo hiciera porque sería muy malo para ellas y decidió tener la humanidad que ellas no habían tenido con su madre.

    Valladares indica se llevó a su madre, pero reconoce que siempre se ha arrepentido de no haber denunciado ante la policía aquel día porque el dueño siguió engordando su cuenta vendiendo trocitos de cielo, mostrando en los medios su cara lavada pero llena de basura por dentro, lo que ocurre es que pudo constatar por desgracia que el maltrato a los mayores en los centros geriátricos es generalizado porque en el siguiente centro en el que puso a su madre, situado en Villa Ascensión, volvió a sufrir maltrato.

    En este sentido, explicó que un día vio el mal estado en el que estaban las piernas de su madre, a punto de “reventar” de la inflamación por la retención de líquidos, pero su madre le dijo que llevaba cuatro días reclamando a las cuidadoras que le viera un médico, pero no le hicieron caso ninguno, lo que hizo que reclamara a los trabajadores que encontró, cuya reacción fue prohibirle las visitas a su madre.

    Tras eso pidió por escrito que le oficializaran la prohibición de entrar en el centro con la intención de acudir a los tribunales, pero se lo negaron. Entre los nervios por lo que estaba viviendo su madre y que estaba enferma ese día, con fiebre muy alta, tuvieron que llevarla a un centro sanitario e ingresó en la UVI, pero lo peor fue cuando a las horas de estar allí su hermana le comunicó que su madre murió desatendida.

    En definitiva, Meli Valladares sostiene que como se puede comprobar lo ocurrido en Lanzarote no es un caso aislado, sino que el maltrato a los ancianos en este tipo de residencias está completamente extendido.

  9. Hola yo era asistente en un geriatrico, franquera. Resulta que hace un par de meses murio un abuelo que tenia una enfermedad terminal y la encargada me dejo la guardia con el agonizando y dijo que no hacia falta llamar al medico por que ya estaba para morir. Esto es un delito? La encargada y el dueno actuan asi en general hace dias otra abuela fallecio sin atencion medica. Yo era franquera y me daba mucha bronca por eso renuncie.

  10. Me meto a opinar aquí creo que hoy con algún conocimiento lporque concurro diariamente al hogar donde está mamá hace casi dos años.
    Lo que he podido observar es que hay casos especiales de abuelos ya gerontes que vienen de internación en internación y cuando están ya en el instante de dejarnos no se los abandona sino quej

  11. lo único que puede hacerse es acompañarlos en la partida y muchas veces hasta los familiares están presentes. Los mismos médicos en esos casos no internan los pacientes. Al cubrir solamente los francos quizás no estés bien familiarizada en cada caso pero en el hogar que conozco no se actúa con negligencia y fallecer así no es morir sin atención.

    Espero Claudia que te sirva mi comentario y también me interesaría la opinión de María.

  12. Y llenarle la boca de comida a un enfermo de Alzheimer que está durmiendo ¿qué es? . Están más locos los empleados que los internados en los geriátricos.
    Hacerles pasar frío, no darles de comer, ahogarlos con la comida, robarles la ropa ¿qué es?.
    Basta de geriátricos, basta de violación a los derechos humanos, basta de abandono de personas, basta, Nunca Más. Asesinos

  13. Hola de nuevo, Diana…

    un poco en respuesta a tu comentario, me permito reescribir el siguiente párrafo del post publicado más de un año atrás:

    “La sola reclusión en un espacio administrado por personas con una autoridad que los internos no tienen (y más bien padecen), conforma un cuadro de situación favorable al ejercicio de violencia institucional. Dicho de otro modo, la simetría de poder que existe en estos lugares supone una puerta abierta a la tentación de maltrato”.

    No me cabe ninguna duda: los geriátricos no deberían existir. En un mundo ideal, deberíamos estar en condiciones de cuidar a nuestros mayores en nuestras casas, con la ayuda de cuidadores profesionales si fuera necesario y con la debida infraestructura doméstica.

    Como vivimos en un mundo que dista de ser ideal, los geriátricos son una suerte de mal necesario que hay que controlar, en mi opinión a través del Estado. Ni siquiera el pago de una cuota cara garantiza la condición honesta, profesional, sensible del servicio. En cambio una regulación sólida y un control riguroso deberían contribuir a velar por la seguridad de los seres queridos que terminamos internando porque no tenemos alternativa.

    Por eso consideré alentador que se tratara este tema en el ‘Congreso Internacional sobre Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes’ que el Ministerio Público de la Defensa organizó en la Ciudad de Buenos Aires a mediados del año pasado. Tal vez resulta algo ilusorio pero yo creo que se trató de un interesante primer paso.

  14. El control lo debe realizar el Ministerio de Salud, el cual está ausente. Como si fuera poco, para que hagan la inspección te piden que denuncies, con esa denuncia arman un expediente, en el cual consta los datos del denunciante, no aceptan en forma anónima y luego sigue el camino burocrático, mientras nuestros ancianos siguen sufriendo. De acuerdo a la reglamentación vigente debe existir determinada cantidad de enfermeros y también personal auxiliar. EN algunos lugares el personal apenas tienen el nivel primario, es decir, no tiene formación, solo necesitan el trabajo y al no estar preparados, la situación los desborda y ahí es cuando aparece el maltrato. Ademas la mayoría no tienen la cantidad de personal que indica las normativa, ni hablar que debe estar presente un médico en forma permanente. Esto pasa porque no deben hacer inspecciones u otra cosa peor que no la quiero decir. Después todos se golpean el pecho cuando algún hogar se incendia, recién ahí se dan cuenta que no están habilitados o bien no cumplimentan los requisitos para funcionar como hogar de sostén y mantenimiento!!!! Nunca me enteré que hagan cargo a algún funcionario por ello. Pero el sistema en general es perverso con los ancianos. Mi mamá tiene cáncer de colon y tiene bolsa de colostomía. Pami le envía solo 30 por mes y, además que dichos envíos son irregulares, no alcanzan por el funcionamiento propio de su aparato digestivo y por su alzheimer,( se la saca). A pesar que su médica de cabecera le pide mayor cantidad, llamaron a mi casa cuestionando, ello pasa porque no están preparados para ocupar el puesto que tienen ya que solo se rigen por protocolos y si miraran la historia clínica de mi mamá se darían cuentan. Síntesis, pobres nuestros ancianos, esto nunca va a funcionar porque hay muchos intereses en el medio, En el hogar que se encuentra mi mamá, al cual con mis hermanas asistimos todos los días de mañana y tarde, jamás vimos a un inspector provincial ni de obras sociales. Les paso un link el cual corresponde a los requisitos que deben cumplimentar los geríátrícos para su habilitación y posterior funcionamiento http://www.gob.gba.gov.ar/legislacion/legislacion/r-ms-13-3904.html,

  15. Coincido en casi todo con el comentario de Adriana y es por eso que en mi modesta opinión considero que de nada sirven más congresos, comisiones, más proyectos de ley, más leyes y más reglamentaciones si los organismos de control NO CONTROLAN.

    .” No es una obviedad exigir que sólo funcionen geriátricos que cumplan las normas municipales, provinciales, nacionales en cuanto a infraestructura, servicio y seguridad. En esto son fundamentales dos entes de control. Uno es el estado con permanentes inspecciones y seguimiento de los geriátricos. Y el otro, a mi criterio más importante aún, es la familia del residente que con su presencia, preguntas y observación se convierte en el mejor controlador del establecimiento.”

    Es por eso que como dice Adriana pobres los ancianos, que no tienen familia que vele por sus derechos.

  16. Estuve internada 14 días en una clínica neuropsiquiátrica por depresión. Mi condición me permitió conocer lo que ocurre puertas adentro. Es un sistema perverso, nos incomunican con nuestra familia, nos medican y no podemos preguntar qué nos dan. Los ancianos atados de la silla de rueda a la pata de la mesa por horas, los que usan pañales permanecen sucios hasta el cambio de turno de enfermeros, los que no pueden comer solos, no comen.muchos permanecen en habitaciones con rejas en las ventanas y atados a las camas. Los gritos desgarradores no dejan conciliar el sueño ni con las pastillas. Es dificil denunciar porque no hay forma de grabar, sacar fotos, no se pueden recabar pruebas.Los médicos brillan por su ausencia, para el horario de visita se prepara todo para que las familias no adviertan lo que ocurre en realidad. Es complicado hablar por temor a ser atado. Pude salir de allí sin alta médica gracias al seguimiento que mis hijos fueron haciendo y creyeron en mis palabras.Es una clínica con buena fama, los familiares confian y , muchas veces, no creen en lo que narra el interno.Ni hablar de las condiciones de comida e higiene y la falta de personal.

  17. En Liniers, en la calle Tuyutí 7220, funciona un geriátrico que no tiene calefacción en los cuartos, pese a tener estufas eléctricas recien compradas, las usan sólo para fachada.No les dan baños decentes, pués aún con las personas autoválidas, los sientan en un inodoro y les tiran agua con una jarra, sin calefacción y que cuando termina el proceso de higiene el agua se enfrió.Las cucarachitas rojas, a la orden del día y hay veces que no hay azúcar ni leche para la merienda pués la propietaria está viajando.Costo promedio 14.000 pesos por abuela.

  18. por favor alguien me podria decir donde se puede hacer una denuncia en provincia de Bs
    Aires, mas precisamente en Villa Adelina Pcia de Bs Aires (Zona norte)en forma URGENTE
    POR FAVOR1

  19. Tengo a mi madre en un geriátrico tuvo un ACV hace 7 años, se manejaba sola, hacer un año, tuvo una trombosis, donde ya no puedo caminar. Es un peso muerto. Me llaman el domingo que habían llamado a la ambulancia porque mi mama se había caído, yo no estaba en casa, y estaba saliendo del Sanattorio porque había nacido un nieto. Me fui lo mas rápido que pude, ya estaba la ambulancia. Y la trasladamos al sanatorio. Tiene fractura de cadera.
    Hablé con la enfermera para que investigara lo que había pasado, por supuesto me dijeron que ella sacó la baranda, cosa que es imposible por su estado y otra versión que salió por el costado de la baranda otra barbaridad, porque es imposible que fuera así. Ya que cuando está en la cama y la tienen que bajar, la tienen que agarrar y sentarla inmediatamente en la silla, ya que no se puede mantener parada.
    La pregunta es que necesito si me pueden recomendar a un abogado para iniciarles un juicio, ya que mi mamá tiene 93 años y es imposible operarla. Está en una posición fetal, no le pueden mover la pierna y en este momento sigue internada.
    A la espera de su respuesta los saludo atte.

  20. Hola Lidia, te tengo que decir que tuviste suerte porque a mi madre le llenaron la boca con gelatina mientras dormia y la ahogaron. Esta gente son criminales y se aprovechan de las necesidades de los demás, para mi hay que cerrar todos los geriatricos inmediatamente, pone un abogado que te va a asesorar, preguntale a la gente que te quiere si conocen a uno o una buena abogada

  21. Disculpà Maria que meta la cuchara nuevamente en este tema cuando sè que èste no ni medianamente un foro para discutir.

    Leo algunos comentarios tan tajàntes que no tengo porque no dar mi opiniòn.
    Mi papà falleciò estando solamente conmigo en la habitaciòn de un hospital mientras yo le daba gelatina. Fue un bostezo muy profundo y quedò con la ùltima cuchara de gelatina en su boca. Bajè yo la cama y le cerrè sus ojos y despuès llamè a una enfermera. Se fue con muchìsima paz y comiendo gelatina de frutilla.

    Acà opino porque hoy mi mamà con alzheimer està en un hogar. La tuve conmigo durante 3 años y no tengo quejas del lugar donde la cuidan desde hace cuatro años.

    Soy una persona muy presente. Conozco todos los turnos y veo enfermeras, cocineras y asistentes que cuidan a todos los abuelos con mucho amor.
    Hay lugares buenos, no tan buenos y malos. La generalizaciòn no es buena.

  22. El blog dejó de actualizarse, pero los comentarios lo mantienen vivo. Gracias por el tuyo, Diana. Estoy de acuerdo con vos en escaparles a las generalizaciones.
    Te mando un abrazo grande.

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