Geriátricos argentinos. Una de cal y otra de arena

En menos de tres días, dos geriátricos de nuestra Argentina debieron ser evacuados por un foco de incendio: el primer siniestro ocurrió la noche del martes 9 en la localidad rionegrina de Cipolletti; el segundo tuvo lugar esta madrugada en el municipio bonaerense de La Matanza. Mientras es muy pronto para conocer las causas del suceso más reciente, el diario Río Negro explica hoy el desastre ocurrido en el sur del país: el fuego se inició por la acción de un caloventor ubicado debajo de una cama, y que además “no es un elemento autorizado para ese tipo de espacios”. Al parecer, díez días antes inspectores municipales se habían presentado en el hogar para evaluar sus condiciones sanitarias, pero empleados de la institución les negaron el ingreso aduciendo que no estaban las autoridades responsables.

El geriátrico de Cipolletti contaba con una habilitación provisoria. La información sobre el siniestro registrado en el de La Matanza no dice nada al respecto. Ninguno de los dos episodios provocó muertes; sí en cambio hospitalizaciones debidas -en el primer caso- a la intoxicación con monóxido de carbono (dos pacientes todavía se encuentran en estado grave) y -en el segundo- a heridas no especificadas. 

Noticias periodísticas como éstas nos llevan a insistir en la necesidad de un mayor control estatal sobre los geriátricos, en especial sobre aquellos emprendimientos privados. Por lo pronto, y a propósito del artículo de Río Negro, ¿cómo es posible que una institución se permita rechazar una inspección porque sus máximos responsables no están presentes? Más indignante aún, ¿cómo es posible que los inspectores desistan de hacer su trabajo y se retiren mansamente ante este argumento? ¿No debería ser motivo de sanción la ausencia de autoridades competentes?

Para compensar estas porciones de amarga realidad y porque también corresponde prestarles atención a los indicios de cambio, MaldeAlzheimer también se hace eco de esta crónica que el diario InfoRegión le dedicó ayer jueves a la última Asamblea de Mayores Contribuyentes de Lomas de Zamora. A través de este artículo nos enteramos de la existencia de un “proyecto de ordenanza” que prevé la creación de una “Comisión de Control y Seguimiento de Establecimiento Geriátricos”, y que ya estaría en manos del Poder Ejecutivo municipal para su evaluación.

El miércoles pasado, el mismo InfoRegión se refirió aquí a los dos objetivos fundamentales de la mencionada iniciativa:

1) Coordinar la realización de un relevamiento integral sobre todos los establecimientos geriátricos habilitados y/o funcionando según lo establece la Ley N° 14.263 de la Provincia de Buenos Aires y conforme al padrón municipal donde figura el registro de altas y bajas.

2) Mejorar la asistencia integral del adulto mayor. Por un lado, esto supone que los pacientes alojados en dichos establecimientos (y/o sus familiares) puedan denunciar ante la flamante comisión tanto anomalías frecuentes en el servicio brindado como situaciones de riesgo circunstanciales. Por otro lado, apunta a que la mencionada comisión pueda actuar de oficio para sancionar y resolver las faltas comprobadas.

Habrá que seguir de cerca la evolución de este proyecto, sobre todo su aplicación si es aprobado. Quién sabe… Quizás Lomas de Zamora termine convirtiéndose en un ejemplo a seguir para reducir la cantidad de siniestros como los ocurridos en los geriátricos de Cipolletti, La Matanza y de tantos otros rincones de nuestro país.

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4 pensamientos en “Geriátricos argentinos. Una de cal y otra de arena

  1. Hola! Los geriátricos en la provincia son un Cromañón en potencia. Pero así y todo tienen lista de espera, y la tendencia es que vaya en aumento. Ya son muchas las personas que conozco que, sin ser ancianas, empiezan ellas mismas a recorrer lugares para elegir dónde terminar sus días (generalmente son personas que han tenido padres con vejez penosa). Asumen que sus hijos las pondrán en el primer lugar que vean y en el más barato. Mientras estén lúcidas podrán preservar su elección, hay que ver cómo se defienden cuando pierdan entendimiento. Aquellos que no han vivido la vejez de sus padres, o no les han causado mayores inconvenientes, viajan alegremente en el Titanic, pensando que eso nunca les llegará…… Besote. Stella

  2. Gracias por el comentario, Stella. Impacta la expresión “Cromañón en potencia”. Ojalá iniciativas como la de Lomas de Zamora puedan empezar a revertir esa realidad, sobre todo teniendo en cuenta la tendencia que tan atinadamente señalás. ¡Buen fin de semana!

  3. Estimados señores, quisiera saber cuales son los requisitos para que un geriatrico reciba la certificacion A C que es la que avala que estan preparados para pacientes para alzheimer ya que sospecho que la residencia en la que esta mi tia no esta cumpliendo. Me podran ayudar u orientar? Mil gracias!! Claudia

  4. No estoy al tanto de una certificación AC para geriátricos en nuestro país, Clo. Por eso acabo de enviar una consulta al Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM). Volveré a escribir en cuanto obtenga alguna respuesta. Saludos.

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